Historia: el origen ranchero de la cultura de Los Altos
La identidad alteña se forjó entre haciendas, ganadería y una profunda religiosidad que perdura hasta nuestros días.
La cultura de Los Altos de Jalisco hunde sus raíces en la época colonial, cuando la región se pobló de estancias ganaderas y haciendas que dieron origen a una sociedad eminentemente rural y ranchera.
Este origen explica muchos de los rasgos que hoy distinguen al alteño: el apego a la tierra, la cultura del caballo y la charrería, una marcada religiosidad y un fuerte sentido de la familia y la palabra.
Comprender esta historia es clave para entender el presente de una región que ha sabido conservar su identidad mientras se proyecta hacia la modernidad a través de la agroindustria, el tequila y el turismo religioso.